22 de junio de 2012

Cómo estudiar inglés y no morir en el intento. 1: ARRANCANDO...


Como algunos sabéis porque lo he comentado por aquí en mis (pocas) apariciones recientes, llevo unos meses en paro y dándole vueltas a la posibilidad de emigrar. De momento es sólo un Plan B, pero en cualquier caso, he retomado con ganas el estudio del inglés, y lo que más me costó fue arrancar. Mi idea con este post y con los que espero que vengan detrás, es contaros todo lo que he descubierto y que me ha resultado realmente útil. No sé si alguien ha escrito algo así, pero desde luego si existe me habría venido muy bien leerlo, porque me habría ahorrado muchísimo tiempo.

Parece una tontería, pero después de veinte años sin estudiar, una no sabe muy bien por dónde empezar. Después de varios meses dando vueltas por Internet, donde he encontrado páginas muy interesantes y otras no tanto, recuperando libros antiguos, comprando algunos nuevos, pensando si iba o no iba a una academia, si me examinaba de algo o me quedaba como estaba, si el examen X o el examen Y era mejor o peor, ..., en fin, que después de dar muchas vueltas he conseguido un montón de información y he sacado muchas conclusiones que creo que os pueden servir si estáis pensando en retomar el duro aprendizaje del inglés, ya sea para emigrar, para mejorar el CV, o simplemente por gusto. Voy a intentar hacerlo ameno y, sobre todo, práctico. 

Dicho esto, vamos a empezar por el principio:


DÍA 1: Me siento delante del ordenador y pienso "¿Ahora por dónde empiezo?".

Yo creo que para empezar conviene tener claros estos puntos:

1. ¿Cuál es la clasificación del inglés por niveles de conocimiento?

2. ¿Qué nivel es el mío?

3. ¿Qué nivel quiero conseguir y en cuanto tiempo?

4. ¿Cómo arranco, sin deprimirme demasiado, después de tantos años sin coger un libro?


Vamos a por el primero:


1. ¿Cuál es la clasificación del inglés por niveles de conocimiento?


En este punto es imprescindible conocer el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas, por el que se establecen una serie de niveles para todas las lenguas, que permiten comparar y homologar los títulos que se emiten. Os voy a resumir lo básico, pero si alguien quiere profundizar, en el enlace que he puesto está muy bien explicado.

Existen tres bloques (A, B y C), cada uno de ellos con dos niveles (1 y 2):

- Bloque A: Usuario Básico. Nivel A1 (el que llaman "Acceso"), y Nivel A2 ("Plataforma").

- Bloque B: Usuario Independiente. Este es el que yo entiendo como "Nivel Medio", y contiene el Nivel B1 (llamado "Umbral", que sería el nivel Medio-Bajo, para entendernos) y el Nivel B2 ("Avanzado", al que yo llamo Medio-Alto porque creo que llamarlo avanzado lleva a confusión, pero esto es una opinión totalmente personal).

Hago un paréntesis para el que no tenga orden de magnitud de lo que representan estos niveles:

El Nivel B1 es el que se supone que se obtiene cuando se termina la secundaria. Yo lo que creo es que ojalá fuera cierto, pero esa es otra historia...

El Nivel B2 es el de los títulos de la Escuela Oficial de Idiomas, o el nivel del First Certificate de Cambridge, por nombrar dos muy conocidos. Es un nivel que te permite manejarte ya con cierta soltura, y creo que debería ser el nivel al que aspirar cuando empiezas a estudiar un idioma y quieres sentirte cómodo.

- Bloque C: Usuario Competente. Es el que yo llamo "Nivel Alto", y contiene el Nivel C1 (llamado "Dominio Operativo Eficaz"), y el Nivel C2 ("Maestría"), que podría ser lo que entendemos por nivel bilingüe.

El salto entre el B2 y el C1 es bastante alto, y os lo digo por experiencia. Yo tengo el First (me examiné hace 19 años, pero bueno, lo tengo...), y estoy preparando el Advanced, que es de nivel C1. Pues bien, lo que estoy viendo es que la diferencia fundamental está en dos puntos: En el Nivel C1 se tiene que manejar mucho vocabulario y con muchos matices, sabiendo colocar las palabras en el contexto adecuado, y la gramática hay que saberla casi por intuición y que "salga sola", no puedes pararte a pensar si esto se dice así o asá, tienes que hablar con bastante fluidez.

En este enlace tenéis algunos exámenes oficiales de las principales lenguas europeas y su correspondiente nivel, aunque otro día os contaré cuáles son los de Inglés y qué diferencias hay entre unos y otros.

Vale. Pues ahora que ya sabemos cuales son los niveles...


2. ¿Qué nivel es el mío?

Para esto, en inglés, hay un test muy rápido que es el que yo recomiendo (encontraréis muchos más), el de la página oficial de los exámenes de Cambridge, que evalúa tu nivel de forma aproximada con 25 preguntas y te indica qué examen deberías preparar. Lo tenéis aquí: Test your English.


3. ¿Qué nivel quiero conseguir y en cuanto tiempo?

Esta es una decisión que depende del motivo por que vas a estudiar inglés y de tu disponibilidad de tiempo. Si lo que quieres es encontrar un trabajo en el extranjero, lo ideal sería alcanzar un nivel B2, aunque en algunos países (por ejemplo, los países nórdicos) suelen pedir un nivel C1.

Un nivel B2 deberías poder conseguirlo con un año de estudio, más o menos intensivo dependiendo lógicamente de tu nivel de partida, pero no es tan difícil alcanzarlo en ese tiempo. Ya veremos cómo más adelante.


4. ¿Cómo arranco, sin deprimirme demasiado, después de tantos años sin coger un libro?

Se pueden hacer varias cosas, por separado o en paralelo:

- Plan A: Ahora que empieza el verano, una buena forma de ponerse al día en poco tiempo es hacer un Curso Intensivo de Verano. Inconveniente: No es precisamente barato, y en estos tiempos duele gastarse entre 350 y 550 euros en un curso de un mes, que es más o menos lo que valen. Pero si la academia es buena, merece la pena porque aprendes bastante en poco tiempo y eso te da ánimos para continuar.

No creo que casi nadie parta de cero en inglés, peo si es el caso, yo sí que rompería la hucha y me matricularía en un curso intensivo porque empezar "a lo vivo" puede ser muy duro y muy desmotivador.

En cualquier caso, si la hucha está vacía, pasemos al plan B...

- Plan B: Lo que tenemos por Internet. Como os podéis imaginar hay cientos de páginas, y yo me he vuelto loca pasando de una a otra y quedándome un tiempo para ver lo que me contaban. Al final, me quedo con estas para empezar:

La Mansión del Inglés: Esta está muy bien y tiene de todo, desde nivel muy básico a nivel avanzado. Merece la pena pasar un rato en ella trasteando. Los Cuadernos de Inglés, que encontraréis aquí, permiten hacer ejercicios variados para ir poniéndose al día sin mucho sufrimiento.

BBC Learning English: Para mí esta página fue todo un descubrimiento. Tiene un montón de material muy ameno y muy variado, de nivel medio y medio-alto, por lo que viene muy bien si estás preparando el First, por ejemplo. Los temas son cortos, lo que te permite revisar y aprender aunque dispongas de poco tiempo, o de algunos ratos sueltos al día. Os recomiendo que os entretengáis un rato "cotilleando", aunque os digo qué secciones me gustan más a mí: 6 Minutes English, English at Work, Welcome to London, Talking Business, ... y no os pongo más porque conforme las busco veo que hay muchas que todavía no he mirado y también tienen buena pinta, así que mejor que cada uno escoja a su gusto.


Y de momento no os digo más páginas, porque prefiero sacarlas más adelante, después de haber arrancado. De lo que se trata ahora es sólo de ponerse al día leyendo y escuchando un poco de inglés, lo más variado posible, y así ser capaces, en uno o dos meses, de evaluar cuales son nuestras posibilidades reales antes de lanzarnos a preparar un examen.


Sólo una cosa más, que os hará falta para empezar: un diccionario. Bueno, o mejor dos. Yo utilizo estos:

- Un diccionario Inglés-Inglés. A mí me gusta mucho el de Cambridge, porque tiene explicaciones sencillas en inglés, ejemplos, la pronunciación en inglés británico y americano, y la traducción al español, todo en uno. Lo primero que hago cuando me siento a estudiar es abrirlo, y lo consulto muchísimo. Lo tenéis aquí:



- Un diccionario inglés-español: Uno bastante conocido y que a veces utilizo cuando alguna palabra no la encuentro en el de Cambridge, es Word Reference, que además tiene traducciones a varios idiomas y en todos los sentidos. Como no está de más conocerlo, lo dejo aquí:



Bueno, pues espero que todo esto os sirva de ayuda para desempolvar el inglés, y sobre todo para empezar a disfrutar estudiando un idioma, porque aunque se suele ver como una tarea dura y aburrida, lo cierto es que se puede disfrutar mucho aprendiendo una lengua extranjera, sobre todo si se trata de una tan extendida como el inglés. Más adelante os iré contando algunas técnicas que facilitan mucho el aprendizaje, y veremos más páginas muy interesantes. ¡Hasta pronto!

31 de mayo de 2012

Quitando el polvo...

Pasaba yo por aquí a quitar un poco el polvo, que no tengo vergüenza (bueno, lo que me falta en realidad es tiempo y cabeza, es eso...), y aprovecho para hacer publicidad de esta camiseta que he descubierto hoy, porque me ha encantado:

No haré comentarios que puedan herir susceptibilidades, jeje, pero estoy segura de que el churri estará de acuerdo con el mensaje.

Y del resto (Bankia, nuestros queridos políticos, la prima, el primo, ...) mejor no hablar, no? Nos van a volver locos a todos... Aunque ya puestos, si a alguien le interesa leer un artículo muy interesante de mi economista favorito (es al único que entiendo de verdad cuando habla), José Carlos Díez, aquí os dejo un artículo que ha publicado hoy: España, a contracorriente.

Hasta otro ratito, voy a aprovechar para visitaros :).

5 de mayo de 2012

¡¿Pero qué les hemos hecho a los rusos...


... para que nos hagan unos diseños olímpicos tan feos?!


Ella, si no fuera por el estampado de la falda, parecería una azafata de los años 70, solo le falta el gorrito. El chándal de él es lo mejor, con esa chaqueta entallada y ese dibujo tan español en la pechera. El traje, arreglado pero informal al más puro estilo Austin Powers, es lo único que se medio salva, aunque solo sea por comparación. Y falta ver cómo serán las camisetas, los bañadores, y todo lo demás, miedo me da! 

Cuando he visto la noticia me he acordado de los bañadores del equipo de Waterpolo de Singapur, que molestaron mucho a su gobierno por el trato "indigno" que se le daba a los elementos de su bandera (aquí):


El bañador no era feo, pero el que colocó la media luna, o era un cachondo, o no se dio cuenta de que la colocaba "estratégicamente".

Volviendo a nuestros olímpicos, he hecho un poco de investigación y he descubierto que lo de los rusos con nosotros no es nada personal, el Comité Olímpico sabía donde se metía. Y si no atentos a algunos modelitos deportivos de la web de Bosco Sport, los padres de la criatura:

(Como de la web no los puedo sacar, no sé por qué, os pongo algunas imágenes de internet)



Así que mejor no nos quejemos, porque podía haber sido peor. Lo que no entiendo es como somos tan idiotas y se lo contratamos a gente de fuera, sean buenos, malos o regulares. ¿Es que en España no hay diseñadores? Lo peor es que leyendo la noticia, que por cierto no os la había puesto está aquí, me entero de hace cuatro años contratamos a unos chinos!

En fin, no tenemos remedio, así nos va...

Edición de última hora: Acababa de publicar el post y me he encontrado con este artículo del País, que dice, textualmente, esto: "La empresa rusa Bosco di Ciliegi produce el equipamiento gratis y además patrocina al equipo. El COE, que dice no haber recibido propuestas españolas, adjudicó el proyecto sin concurso.". Mejor no comento...


22 de abril de 2012

La viagra y el cerebro, una boda, un cumpleaños y un dilema


Si, sí, lo sé, el título que he puesto es un poco caótico, pero es que ya que estoy a solas con blogger desde hace mucho tiempo, voy a aprovechar y os voy a contar varias cosillas, así en plan "post-pupurri".

Empiezo por la Viagra. Ayer estaba viendo una película con mi hijo mayor, de doce años, como muchos ya sabéis, y nombraron varias veces la palabra Viagra con el cachondeo correspondiente. Al cabo de tres o cuatro veces miré de reojo a mi hijo, y viendo la cara de póker que ponía, me decidí a preguntarle:

- Mmm... ¿Sabes lo que es la Viagra?
- Hombre, claaaaaroooooo...
- Mmm... ¿Seguro? ¿Qué es?
- ¡Jo! ¡No te lo voy a decir! ¿Cómo te voy a decir eso?
- Venga, va, que no tengo yo claro que lo sepas.
- ¡Pues es algo para el cerebro!
- (¡Toma ya! Pues mal encaminado no iba, jaja, "el otro cerebro". Pero eso no se lo dije, claro). ¿Para el cerebro? ¿Y nada más?
- Bueno sí, para "las partes".

Ahí ya iba apuntando mejor, pero desde luego no sabía más, sólo que era algo para "las partes", que es como llama mi hijo a eso, a "las partes", está clarísimo. El caso es que le aclaré el tema pero fui breve, porque estaba cortadísimo y no quise alargar el sufrimiento.


A ver, más cosas... "La Boda". ¡Ay, esa boda! La de mis amigos blogueros Juanjo y Eva. Bueno, blogueros y de carne y hueso, porque ya los he virtualizado un par de veces, pero nos conocimos aquí, así que se quedarán siempre como amigos blogueros. Ya os conté su historia de amor después de la quedada que hicimos el año pasado en Valencia, así que no me voy a enrollar mucho, pero no deja de sorprenderme las casualidades que tiene la vida, que pueden cambiar tu futuro en un segundo, de la forma más asombrosa. Os resumo esta en concreto:

- Primer paso: Yo misma leyendo los comentarios de un post de Fiebre. Aclaro que no me da tiempo a leer todas sus entradas, aunque no por falta de ganas, y desde luego pocas veces me puedo entretener en los comentarios de la gente. Pero ese día quiso el destino que leyera casi todos, y que me entretuviera en uno en concreto de un tal Juanjo.

- Segundo paso: Juanjo le recomendaba un vídeo a Fiebre, y se me ocurrió pinchar. Si no suelo leer todos los comentarios, menos todavía pinchar en los enlaces que deja la gente. Pero ese día lo hice.

- Tercer paso: Me gustó el vídeo e hice un post.

- Cuarto paso: Juanjo pasó por aquí y dejó su comentario.

- Quinto paso: Eva, que siempre pasa por aquí, dejó el suyo y empezaron a usar mi blog como si fuera un chat, con petición de matrimonio incluida. Quién les iba a decir cómo acabarían...

Total, que si ese día no llego a pasar por el blog de Fiebre y sus comentarios, igual no estarían juntos! O quizá sí, porque si era el destino, mmm... El caso es que hace unos meses me cuenta Eva que ya tiene fecha para la boda: el 14 de abril. ¡Toma ya! Me quedé muerta... ¡mi cumpleaños! No hace falta decir que era pura casualidad, obviamente, pero yo ya le he dicho a Eva que está claro que esto es el destino, si tienen una hija tienen que llamarla Susana, aunque sea de tercer nombre. Toma nota, Eva ;).


Y esto me lleva al cumpleaños............... 45................ ¡Buf! Yo ya no sé qué hacer, esto no para, cada año cumplo uno más, debe ser una maldición o algo así. Y mejor este año no os cuento todas las desgracias de los cuarenta porque me voy a acabar repitiendo, así que lo dejamos para los 46, que seguro que ha aparecido algo nuevo, y de paso hacemos un recopilatorio. Aunque acabo de leer esta noticia de una señora que sigue siendo modelo a los 83, y la verdad es que una se anima, porque la señora tiene sus arrugas y todo, aunque hay que reconocer que está estupenda, pero al menos no se ha hecho cosas raras de esas que deforman la cara, que ve una cada cosa, que acaba pensando "¡que me quede como estoy!".


¿Qué me faltaba? ¡Ah, sí! El dilema. Como os diría yo... hace un par de meses empecé a "trabajar" para el INEM, ejem, y como esto lo venía venir hace mucho tiempo, llevo pensando en el tema desde hace ni-se-sabe-el-tiempo. El dilema es este ¿Emigrar o no emigrar? Cuando tienes veintitantos la respuesta es bastante fácil, o al menos yo tendría la respuesta muy clara. Emigraría, sin dudarlo. ¿Por qué? Porque soy de las que piensa que en este país no hay futuro ni a corto ni a medio plazo, y probablemente a largo tampoco, pero eso queda muy lejos. El caso es que con cuarentaytantos la cosa se complica. Por los niños (aunque eso es lo de menos), porque uno de los dos tiene un padre (que no es mi marido) que tendría algo que decir, porque empiezo a ser "demasiado mayor" para trabajar, porque mis padres empiezan a ser mayores, porque romper con todo a esta edad cuesta mucho más que con veinte años menos, porque empieza a dar pereza tomar determinadas decisiones, ... en fin, es complicado.

El caso es que, por si acaso y porque nunca viene mal, me he puesto a estudiar otra vez idiomas en plan serio, y de ahí que estoy en paro, pero tengo menos tiempo libre que antes, y mis momentos de paz se limitan normalmente a las 10:30/11:00 de la noche, cuando las fieras duermen. Y a esa hora mis neuronas no es que duerman, es que están muertas, y solo me sirven para ver algún capítulo de Los Soprano mientras hago ganchillo (Sí, es una mezcla un poco rara, lo sé).


Y como este momento de paz se va a terminar pronto, porque el enano se va a despertar de un momento a otro, voy a buscar alguna imagen para adornar el post y lo cuelgo tal cual, escrito del tirón. Con un poco de suerte hasta podré visitaros, aunque eso sí que lo hago de vez en cuando, la mayoría de las veces "en silencio" desde el Reader, pero algo es algo. Ya vendrán tiempos más parlanchines. Mientras tanto, os mando un beso fuerte :).

17 de marzo de 2012

¿Es verdad que lo queremos todo?



La semana pasada se celebró el Día de la Mujer y yo pensaba publicar un post, pero llevo más de una semana intentando encontrar un rato para terminarlo, y no hay manera. He ido escribiendo a ratos, y al final he conseguido medio poner en claro lo que quería contar: mis conclusiones acerca de cómo y por qué las mujeres nos hemos dejado timar, porque después de casi veinte años trabajando (fuera de casa, se entiende), he llegado a esa conclusión y dudo mucho que algo me haga cambiar, al menos en este país llamado España.

Soy consciente de que el tono del post va a ser derrotista, y pensando en eso, me he dado cuenta de que si lo hubiera escrito hace años, habría sido totalmente distinto. A los 24 habría sido en plan “qué bien que he nacido en estos tiempos en los que ya no hay discriminación” (inocente que era una…). A los 34, a punto de separarme y con un hijo, habría pensado “¡Bufffff! Esto es más complicado de lo que yo creía, ¡pero no hay que desesperar, venceremos!” (ya era consciente de lo que había, pero me negaba a aceptarlo). Y a los 44, pues ahora os cuento….

¿Por qué soy tan negativa, se preguntarán algunos? ¿O debería decir algunos y algunas para no hacer “invisibles” a las mujeres? Anda que la perra que les ha entrado a determinados elementos y elementas con ese tema tiene tela… Pero esa es otra historia y como me líe con eso, no acabamos, así que vamos a lo que vamos: ¿Por qué las mujeres estamos tan quemadas con todo esto de la igualdad, el trabajo fuera de casa, los niños, los maridos, los amantes, …, con la vida en general? (Bueno, vale, no es para tanto, pero seguro que entendéis a qué me refiero). Vamos a verlo.

INCISO: Los que me conocen saben que no tengo nada en contra de los hombres, más bien todo lo contrario. Que nadie piense que este post es un alegato feminista contra los hombres, porque nada más lejos de la realidad. Mi feminismo empieza y acaba en el día a día, tratando de vivir con el convencimiento de que “somos iguales pero diferentes”, y no me gustan las actitudes radicales. En este tema en concreto creo que tenemos mucha culpa compartida, aunque confieso que no sé dónde está la solución. La próxima vez hablaremos de algo menos serio, como el amor libre o algo así ;).

1. En parte porque lo queremos todo, como bien dice Maitena, o más bien se nos ha hecho creer que debemos tenerlo todo.

2. Porque nos pasamos de autoexigentes y queremos llegar a todo y a ser posible, ser las mejores. La meta es ser la superwoman, a lo que podamos llegar es otra cosa, pero bajar el listón nos cuesta sangre, sudor y lágrimas.

3. Porque tenemos perdida la batalla de la conciliación, al menos en este país. Dile a tu jefe, si eres hombre, “esta tarde no vengo, que tengo que llevar al niño al pediatra”. Se muere de risa. O que vas a pedir una reducción de jornada por guarda legal… ¡Si no te ha dejado ni coger los quince días de paternidad! O que vas a salir a las siete de la tarde (ojo, las siete, no las cinco ni las seis…) para poder tener un poco de vida, de vida a secas, tampoco nada del otro mundo. El día que entendamos que tener hijos es cosa de dos, y que nuestra supervivencia futura, en el sentido más amplio de la palabra, depende de ello, puede que entonces se nos empiece a cuidar un poco y no se vea la conciliación como algo negativo. Pero en un país donde lo que cuenta realmente es “echar horas”, ¿qué podemos esperar? Más de lo mismo, no hay duda.

4. Porque no nos engañemos y que nadie se ofenda, que no es mi intención, pero pocos hombres valoran el trabajo del ama de casa, y de ese, aunque sea solo en parte, no nos libramos casi ninguna. Y hay que añadirlo al de la oficina, claro, porque no restan, solo suman.

5. Porque llevamos en la cabeza nuestra agenda y la del resto de la familia, pero solo tenemos un cerebro y dos manos.

6. Porque a igualdad de trabajo, ganamos menos que los hombres.

7. Porque siendo mujer tienes que estar siempre demostrando lo que vales, y eso, francamente, resulta agotador. Yo ya me he cansado, lo confieso. Hasta que cumplí los cuarenta, era algo que me indignaba. Te conocía alguien nuevo, y empezaba el examen, con cara de “a ver esta chiquita qué sabe”. A partir de los cuarenta dije “paso, no tiene solución”, somos iguales pero diferentes y no se nos trata igual. Ya está, no hay más, o lo tomas o acabas con una úlcera.

8. Porque para llegar a un puesto directivo tienes que luchar contra viento y marea, con apenas un 10% de posibilidades de llegar a lo más alto, y alrededor de un 30% de llegar a un cargo intermedio.

9, y ya no sigo. Porque además tienes que intentar estar siempre mona y arreglada, que no se te desmadre la báscula, luchar contra las arrugas, la celulitis, las alas, la flacidez, y no sé cuantas cosas más.


Total, que al final nos hemos incorporado al mercado laboral y trabajamos dos por el precio de uno, nuestros hijos apenas nos ven el pelo, nosotras llegamos a casa y nos echamos a la espalda la mayor parte de la logística familiar, las parejas se rompen porque con semejante vida ya no queda tiempo ni para vivir, y lo peor de todo es que no hay marcha atrás porque con un solo sueldo no se vive, y porque, estemos cansadas o no, nos gusta tener una profesión.

Complicado, ¿verdad? Yo confieso que he tirado la toalla. Estoy harta de pelear y de demostrar, y aunque no voy a renunciar a mi derecho al trabajo, ya no me da vergüenza pedir una reducción de jornada para cuidar de mi familia, porque me necesitan y porque me gusta hacerlo. Y si eso supone que quien me pueda contratar me mire con recelo pensando que la realidad es que solo quiero llevar un sueldo a casa porque no tengo más remedio (cosa que tampoco sería un crimen, pero bueno...) y que no me implico en el trabajo, sinceramente me jode mucho porque no es cierto, pero llega un momento en el que me da igual lo que piensen. Si algo bueno tiene cumplir años, es que acabas sabiendo lo que quieres y lo que no.


El caso es que la batalla fuera de casa estamos lejos de haberla ganado, pero ¿y la de dentro? Os cuento un par de historias de las que me contaban las amigas estos días en el que el tema ha estado de moda, y ya me diréis.

Escena nº1 (la más típica): Llegas a tu casa a las ocho de la noche, doce horas fuera de casa, un día de mierda, todo prisas, te has tenido que saltar tu clase de yoga, casi no has tenido tiempo de comer y mucho menos de almorzar, hoy tu jefe “tenía la regla” y te has llevado un par de broncas que no te merecías, el fontanero ha pasado de ti y el lavabo sigue goteando, la nevera está medio vacía y no sabes qué vas a hacer para cenar, tienes una montaña de ropa para planchar, a tu hijo le vas a acabar grabando un disco de “superventas” con las frases del TOP 10 (recoge tu cuarto / tu mochila pesa como un muerto y te vas a estropear la espalda /¿te has lavado los dientes?/¿cómo llevas las uñas?/¿te has puesto desodorante?/¿cuánto hace que no lees un libro?/ que no te vea con la Nintendo / está en su sitio / no dejes las zapatillas en el salón,…. ¡Aaaaaah!).

Estás agotada y sólo es lunes. Al llegar a casa buscas un poco de comprensión en tu marido. Pero en ese momento él está en otra onda, así como empezando a desconectarse, como cuando el ordenador pone el salvapantallas. Porque, entiéndelo, él ha trabajado también doce horas… solo eso, de lo demás nada, pero bueno, ha trabajado mucho, vamos a dejarlo ahí. Y llegas tú con cara de loca, quejándote no se sabe muy bien de qué. Porque vamos a ver ¿no haces lo mismo todos los días? ¿y sin quejarte? ¿y nunca pierdes la sonrisa? Es que a las tías no hay quién os entienda… Pero mira, hoy da la casualidad de que estás hasta los mismísimos porque a veces te pasas tanto de vueltas que no puedes más, y necesitas que te escuchen. Solo eso, que te escuchen y te hagan unos cuantos mimitos, para que el día tenga un poco de sentido. Pero no, al hombre de la casa le pilla por sorpresa y se sale por la tangente con un “pues deja de trabajar…”, con cara de ni-se-te-ocurra-pensarlo-que-tenemos-que-pagar-la-hipoteca.

¿Y tú qué haces entonces? Algo parecido a esto y en este orden:  Primero no te lo puedes creer… silencio sepulcral… 10 segundos en los que pasa por tu mente la escena de Psicosis, y por supuesto tú eres la abuela. Piensas “lo-ma-to…”. No “¡LO MATOOO!!!. No. “lo mato…” con puntos suspensivos, así, bajito, que es peor. Estás pensando de qué manera lo matas. Y mientras, él te desafía con la mirada, como diciendo “claro, si es que me dices unas tonterías…”.

A ver, una pausa: en este punto, si no quieres que se arme la gorda, mándale a tomar por saco y vete a tu clase yoga, o de spinning, o de lo que sea si todavía te quedan 5 min para llegar, y la cena que la haga él. Porque si tratas de explicarle lo jodido que es ser mujer, estás muerta.

Pero si decides seguir, lo normal es que al principio te muerdas la lengua y trates de explicarle por qué extraña razón estás tan cansada, y no veas como le digas “¿qué tal si me pido una reducción de jornada?”. “¡Comooorl! ¿Y cómo vamos a pagar la hipoteca si tú no trabajas todo el día? ¡Tendré que poner yo más parte!” Que tú hagas “otras cosas” no cuenta, como eso es gratis, pues nada, ¡todo por la patria!


Escena nº2 (la más atípica): Me salto la puesta en escena, que se resume en tener que hacer veinte cosas a la vez, y cuando te piden que hagas la número 21, o te preguntan por qué no has hecho ya la número 10, pasa algo así:

Ella: ¡Cariño, no me pidas más cosas, que parezco la mujer orquesta!
Él: ¡Jajaja! Ah, ¿síiiiii? Mmm... Pues podías tocar un poco la flauta…. :P

Si es que así no se puede, esto no es serio… ;)




2 de marzo de 2012

Las mujeres y el ordenador



Haciendo limpieza he encontrado este correo que me mandó hace tiempo un amigo, y la verdad es que me he reído bastante, hay algunos casos que no tienen desperdicio. Por supuesto, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia :P.


Conversaciones (supuestamente) reales registradas entre un Servicio de Asistencia Técnica y usuarias (mujeres) de equipos informáticos.  

Caso 1
Técnico de Servicio: ¿Qué computador tiene?
Usuaria: Uno blanco.
Técnico de Servicio:  (Silencio)

Caso 2
Usuaria: ¡Hola!. No puedo sacar el disquete de la disquetera.
Técnico de Servicio: ¿Ha intentado apretar el botón?
Usuaria: Sí, claro, está como pegado...
Técnico de Servicio: Eso no suena bien, tomaré nota.
Usuaria: No... Espera... No había metido el disquete... está todavía en la mesa..., gracias.

Caso 3
Técnico de Servicio: Haga clic sobre el ícono de 'Mi PC', a la izquierda de la pantalla.
Usuaria: ¿Su izquierda o mi izquierda?

Caso 4
Técnico de Servicio: Buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?
Usuaria: Hola, no puedo imprimir.
Técnico de Servicio: Por favor dé clic en 'inicio' y...
Usuaria: Escuche, no empiece con tecnicismos, no soy experta en computadores. ¡Coño!

Caso 5
Usuaria: Hola, buenas tardes, no puedo imprimir, cada vez que lo intento dice 'No se encuentra impresora'. He cogido incluso la impresora, la he colocado en frente del monitor pero el ordenador todavía dice que no la puede encontrar.

Caso 6
Usuaria: Tengo problemas para imprimir en rojo.
Técnico de Servicio: ¿Tiene una impresora a color?
Usuaria: No, la mía es blanca.

Caso 7
Técnico de Servicio: ¿Qué ve en su monitor ahora mismo?
Usuaria: Un osito de peluche que mi novio me compró.

Caso 8
Técnico de Servicio: Ahora, pulse F8.
Usuaria: No funciona.
Técnico de Servicio: ¿Qué hizo exactamente?
Usuaria: Presionar la F 8 veces como me dijiste, pero no ocurre nada.

Caso 9
Usuaria: Mi teclado no quiere funcionar.
Técnico de Servicio: ¿Está segura de que está conectado?
Usuaria: No lo sé. No alcanzo la parte de atrás.
Técnico de Servicio: Coja el teclado y dé diez pasos hacia atrás.
Usuaria: ok
Técnico de Servicio: ¿El teclado sigue con usted?
Usuaria: Sí
Técnico de Servicio: Eso significa que el teclado no está conectado ¿Hay  algún otro teclado?
Usuaria: Sí, hay otro aquí. Huy,..... ¡¡¡Este sí funciona!!!

Caso 10
Técnico de Servicio: Tu password es 'a' minúscula de andamio, V mayúscula de Víctor,  y el número 7...
Usuaria: ¿7 en mayúscula o minúscula?

Caso 11
Usuaria: No puedo conectarme a Internet, aparece error de clave.
Técnico de Servicio: ¿Está segura de que está utilizando el password correcto?
Usuaria: Sí, estoy segura, vi a mi esposo escribirlo.
Técnico de Servicio: ¿Me puede decir cuál era el password?
Usuaria: 5 asteriscos. Los vi claritos....

Caso 12
Usuaria: Tengo un grave problema. Un amigo me puso un protector de pantalla, pero cada vez que muevo el ratón desaparece... Que hago para que no desaparezca?
Técnico de Servicio:   (Pensamiento): 'Que hijaputa tan bruta’ .

Caso 13
Usuaria: No logro encontrar el simbolito para abrir el Word.
Técnico de Servicio: Mire en el escritorio. ¿Qué tiene ahí?
Usuaria: Muchos papeles, mi bolso y mi celular.

Caso 14
Usuaria: No logro visualizar el documento de Word que tenía abierto ...
Técnico de Servicio: Fíjese en la parte inferior y abra la ventana que se encuentra minimizada por favor ...
Usuaria: Sr. técnico, mi ventana la tengo abierta porque está haciendo mucho calor ... no me crea tan bruta por favor ...
 
Caso 15
Usuaria: ¿Cómo hago para escuchar un CD de música?
Técnico de Servicio: Haga clic en MI PC.  
Usuaria: ¿En el mío o en el suyo?





Y por cortesía de Blue:


26 de febrero de 2012

El capital erótico


He encontrado este artículo y me ha parecido interesante, así que os pongo algunos trozos y vamos comentando:

__________
La importancia de ser bellas

En su libro ‘Capital erótico’, la socióloga Catherine Hakim anima a las mujeres a aprovechar su atractivo para conseguir mejoras personales y profesionales.

No quedaba más remedio que una huelga. Las trabajadoras la habían convocado para pedir la igualdad salarial con los hombres de la fábrica y estaban dispuestas a llevarla a cabo. La empresa debió de oler el peligro y envió a un negociador. No uno cualquiera, sino un joven mánager, extremadamente atractivo y convincente, capaz de vender veneno y darle sabor de miel. Hechizadas por ese hermoso flautista de Hamelín, las mujeres aprendieron finalmente su estribillo: había que retirar la protesta. Sin embargo, lejos de los finales de cuentos de hada, la historia acabó con el tipo ascendido y con un sueldo más alto y las mujeres igual de discriminadas. Y frustradas, tanto que décadas después una de aquellas señoras, ya anciana, se acercó a la socióloga británica Catherine Hakim tras una conferencia para contarle su vivencia. “No sabes lo cierto que es tu libro”, añadió.

Interesante, ¿no? Nosotras también sucumbimos ante los encantos de los hombres, y quien diga lo contrario creo que se engaña a sí misma. No es lo mismo tener enfrente esto:

Que esto:

Nuestro cuerpo reacciona, nos guste o no. ¿Os acordáis del chico de la Coca-Cola? Pura ficción, por supuesto, en las obras no se ve nada parecido, pero sirve para ilustrar la idea:


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Se refería a Capital Erótico. El poder de fascinar a los demás, las 266 páginas que Debate acaba de publicar en España y en las que Hakim ha edificado una controvertida teoría. “Además de los capitales social, humano y económico, existe el erótico: es una mezcla de belleza, atractivo sexual, vitalidad, saber vestirse bien, encanto y don de gentes”, explica el primer paso la autora. El segundo es casi inmediato: a más capital erótico, más resultados en la vida. Por lo que, tercera etapa, las mujeres (sobre todo, aunque los hombres también) deberían mejorar su apariencia y aprovechar a fondo su atractivo para obtener lo que se prefijen.

Entonces… ¿los más “atractivos/seductores” son los que tienen más éxito? Yo diría que sí, o al menos digamos que lo tienen más fácil, especialmente si son mujeres. Antes de que los hombres me peguen, aclaro este punto: ¿cuántas mujeres “feas” habéis visto en puestos de responsabilidad, y sin embargo, cuantos hombres “feos” encontráis. La verdad es que con las poquísimas mujeres que hay en altos cargos, me diréis que claro, entre tanto hombre tiene que haber muchos feos, pero lo dejo ahí para pensar.

(ACLARACIÓN: Uso el término “feo” o “guapo” para abreviar, refiriéndome a lo que define la autora como capital erótico).

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En la marcha femenina hacia el éxito, interviene, según la socióloga, un discutible aliado: el déficit sexual masculino. “En contra de la igualdad que siempre han defendido las feministas, hay investigaciones que demuestran que el hombre siente más deseo y busca más el sexo respecto a las mujeres”, asegura Hakim. En el esquema de demanda y oferta de la británica -que rara vez mira a los ojos a su interlocutor- la caza frenética del hombre dispara el valor del capital erótico femenino y las posibilidades para las mujeres de explotarlo. ¿Hasta qué punto? “No se trata de acostarte con cualquiera, sino de tener atractivo, charme, y usarlo para tus propios fines, sin avergonzarte”, aclara Hakim, que es experta en políticas sociales y autora de varios libros sobre la condición de la mujer.

Pues sí, para qué nos vamos a engañar. Será políticamente incorrecto decirlo, y quizá hacerlo, pero explotar el atractivo femenino para nublarle la mente al "enemigo", tiene sus ventajas. Al fin y al cabo, se trata de la lucha por la supervivencia, y cada uno emplea las armas de las que dispone. ¿O acaso ninguna de vosotras ha hecho una caída de ojos en el momento adecuado, ha desplegado su mejor sonrisa para desarmar al contrario, o se ha puesto ese pantalón que le sienta tan bien para ir a una reunión importante?

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En general, Hakim cuenta que al público masculino el libro le ha gustado. A las feministas, reconoce, “no”. (…) También la belleza es cuestión de voluntad, defiende la autora, que cada sábado pedalea con su bicicleta durante cuatro horas: “No existen feos, sino perezosos. Un 50% del capital erótico procede del nacimiento, pero la otra mitad depende de los esfuerzos de cada uno”. Y enumera personajes famosos que, a su modo de ver, han triunfado también gracias al explotar su capital erótico: "Vincent Cassell, Christine Lagarde, Antonio Banderas, Obama, Madonna, Victoria Abril".

Pues algo de razón tiene, aunque aparte del 50% de genética, y del esfuerzo y voluntad para ir al gimnasio, también creo que muchas veces cuenta el dinero ¿No habéis oído nunca eso de que “las del PP están más buenas”? No es que sean más guapas, es que tienen más dinero, y eso implica más ropa y más cara, más peluquería, etc. El dinero no lo es todo, pero ayuda.
Por cierto, de las feministas habla la autora en este otro artículo sobre el tema, y la verdad es que dice algo interesante que comparto plenamente: "el feminismo radical limita a la mujer y no la libera . Acusa a este movimiento de "haber convertido el capital erótico femenino en una prueba de subordinación a los hombres". El error de las feministas es "establecer una dicotomía falsa: o se valora a las mujeres por su capital humano, a través de la inteligencia, la experiencia laboral; o se las valora por su capital erótico, pensando en su belleza, elegancia física o encanto"."

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Para la socióloga quien cuida su forma recibe más premios a cambio. “A los guapos les sonríe el mundo, sonrisa a la que ellos corresponden”, resume Hakim. ¿Acaso significa que los bellos son mejores personas? “Se vuelven mejores. El trato más agradable que suelen recibir por parte de los demás les ayuda a desarrollar una personalidad más abierta”, sostiene la británica. Tanto que ella, en una hipotética entrevista de trabajo, ante dos candidatos de igual currículo, no tardaría mucho en decidirse: “El más bello sería más productivo y se llevaría mejor con los compañeros”. Y, en algunos casos, hasta con los enemigos. Para confirmaciones, preguntarle a la anciana huelguista.

Pues nunca se me había ocurrido pensarlo, siempre he creído que lo de ser mejor o peor persona depende más de la genética que de cualquier otra cosa, pero buscando artículos relacionados con este tema, he encontrado uno que profundiza en este punto, y la verdad es que me ha hecho pensar que no va mal encaminada. Dice esto: “Desde la cuna, los niños bien parecidos atraen más atención positiva, sonrisas y cuidados. Perciben que se les quiere, y reaccionan positivamente. Les sonríe su entorno y ellos aprenden a corresponder a esa sonrisa, pedir cosas y negociar lo que desean. Así se forma un círculo virtuoso que dura toda la vida y es de gran utilidad tanto en la vida privada como en la pública. Para Hakim, los niños guapos aprenden antes y más rápido a moverse en sociedad. A lo largo de la vida sabrán gestionar mejor sus emociones y adquirirán aptitudes sociales de gran utilidad.” El artículo, aquí.

Si ya no los decía Fiebre:




Y si te ha gustado el tema, aquí hay un poco más: "¿Es Ud. consciente de su capital erótico?".

18 de febrero de 2012

Un poquito de vaselina



Yo no iba a escribir nada acerca de la reforma laboral porque he pasado por varias fases desde que salió: incredulidad, indignación, “miedo”, resignación,…, y estaba demasiado “encendida” como para comentar. Una semana después, tengo claras un par de cosas:

1) Te pueden despedir con 20 días aunque tengan beneficios.

2) Te pueden bajar el sueldo aunque tengan beneficios (y si no estás de acuerdo, te despiden con 20 días...).

Ese es mi resumen de la reforma laboral. Por si alguien todavía no lo sabe y le cuesta creerlo, puede leer algo aquí, por ejemplo.

El caso es que todo esto viene por un correo que he recibido hoy, y que me ha hecho soltar una carcajada:
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FUNCIONA, DE VERDAD.....
YO LO HE COMPROBADO, PRUEBA TU... y ya me comentas.

Yo nunca envío cadenas, pero ésta de verdad sí funciona...

¡Es increíble!

Envía...




"RAJOY TE AMA"

a 10 personas...

y verás que por lo menos 9 te mandan a la mierda.

Es sorprendente... ¡Ni siquiera tienes que hacerlo con fe!


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En fin, no perdamos el humor, que al menos eso no nos lo puede quitar nadie. ¡Ah! Y no os olvidéis de llevar esto cuando vayáis a trabajar...


9 de febrero de 2012

La Plagiadora


Anoche leí este post de Eva y he decidido hacer caso a su llamamiento a la rebelión, así que ahí va.

Al parecer, hay una (ejem) señora que dice llamarse Gotasmar (en adelante, "La Plagiadora"), que se dedica a copiar descaradamente a nuestra querida Fiebre. La prueba la tenéis en el"post de investigación" de Rampy, en el que el plagio descarado queda más que demostrado.

Lo mejor de todo es que La Plagiadora trata de darle la vuelta a la tortilla y dice ser la plagiada, mostrándose, cómo no, muy ofendida. Ver para creer, está claro que en este mundo tiene que haber de todo. Pero yo no os voy a dar los detalles, ya lo hace Larisa en este otro post que no tiene desperdicio, Fiebre y el ataque de la choni.

Querida Fiebre, ánimo, que tú puedes con esta y con siete más como ella. ¡Faltaría más!

5 de febrero de 2012

¿Facebook a los 12 años?


Tengo un hijo de doce años que, por suerte, me cuenta casi todo, y hace unos días me dijo que al colegio había ido un policía a darles una charla sobre los peligros de internet. La semana anterior había sido el acoso escolar.

Esta vez empezó con una pregunta:

- ¿Cuántos tenéis facebook o tuenti?

Sólo unos pocos se quedaron sin levantar la mano, entre otros, mi hijo, porque tiene una madre castradora que no le deja tener facebook porque "no son cosas de tu edad y ya tendrás tiempo". Confieso que nunca sé si hago bien o no y a veces me remuerde la conciencia, pero de momento ahí sigo en mis trece, ya sabéis que soy una mala madre ;).

- Pues muy mal, porque es ilegal, no tenéis 14 años.

Lógicamente, a ninguno le preocupa que sea ilegal, debería preocuparles a los padres, pero se ve que tampoco. ¿Haré bien? Yo sigo con la duda.

El policía les contaba casos reales y les animaba a hacer preguntas. En un momento dado ocurrió algo así:

- Tenéis que tener mucho cuidado con las fotos que ponéis, porque las puede ver cualquier y no sabéis en qué manos pueden caer.

- (Niño listillo) Pues eso no es así, porque en facebook yo pongo que solo las vean mis amigos y ya está. (A buenas horas le respondía yo a un policía en mis tiempos, pero ellos son así, no temen ni a Dios ni al Diablo, los jodíos...).

- ¿Tú cuántos amigos tienes en facebook?

- (El niño, muy orgulloso de sí mismo) Unos 200... (no soy chulo ni ná..., con 12 años...).

- ¿Y los conoces a todos? (Piiiii!!! Pillado).

- (El niño, cambiando el tono....): Eeeeh.... no...

Por suerte para mí, mi hijo no insiste porque no le atrae mucho el tema y sus amigos más íntimos son también medio frikis, pero confieso que yo no tengo claro si hago bien o no prohibiéndole que se dé de alta. ¿Vosotros qué haríais?


2 de febrero de 2012

El Macho Ibérico y la receta de mi abuela



Hace unos días, Temujin dejó un comentario en mi última entrada, "La famosa frase ¿Ah, que hoy toca?", y hoy lo voy a repescar porque me hizo mucha gracia, y así de paso os cuento la receta infalible de mi abuela para que un matrimonio funcione.

El comentario de Temujin incluía la lista de COSAS QUE LOS HOMBRES QUISIERAN OÍR DE UNA MUJER (y que JAMÁS podrán oír), que yo aprovecho para comentar, cómo no… Vamos con la lista:

1. Aparca por aquí, que quiero que hagamos el amor.
Hombre, esto si tienes veinte años es más fácil que te lo digan, que luego una se hace cómoda y prefiere la cama, el salón, o incluso el suelo de la cocina, pero al menos un sitio más calentito donde no te claves el volante y a salvo de mirones. ¿No os ha pasado nunca eso de ver a un tío agachado al lado del coche, a ver si pilla algo? Qué mal rollo…

2. Bebe un poquito más, me encanta verte bien borracho.
Jaja! Si le mandas a dormir la mona a casa de su madre, vale, porque aguantar a un hombre con resaca es muy duro, ¡que sois muy llorones!

3. Hoy invito yo.
A veces pasa, solo tienen que alinearse los planetas. Es que es el hombre el que tiene que pagar, ¿no era así?

4. Mi casa está sola, ¿te molestaría si vamos?
Una mujer tiene que parecer decente, ¡por supuesto! Aunque no lo sea.

5. ¿Qué tal si tenemos sexo toda la tarde y por la noche sales con tus amigos?
Si yo siempre lo digo: cuando el churri queda con los amigotes, tiene que salir “ordeñado”, es lo mejor.

6. De verdad mi vida, no me gusta hablar después de hacer el amor.
Jajaja! Para esto el matrimonio es perfecto.

7. Espero que no te importe, pero no llevo ropa interior.
Esta es buena, me la apunto ;).

8. ¡Una plancha para mi cumpleaños... qué bonito!
“… ven, voy a enseñarte a planchar las camisas, mi amor…”

9. Tienes barriguita de cantinero... realmente me encanta.
Claro que sí, ¡¿abdominales para qué?!

10. ¡Ya terminé de lavar tu coche!
Eeeeeh…. Confieso que hace años que no lavo el coche, se lo pido siempre al churri. Bueno, no lo lava él, lo lleva a lavar, pero yo se lo agradezco eternamente y luego cocino para él, como una buena mujer.

11. Perdóname, me equivoqué. Tú tienes la razón otra vez.
No no no, la frase sería esta: “Perdóname, me equivoqué. Por una vez tienes razón.” :P

12. Eructas como un verdadero león...
“Eructas como un verdadero cerdo” creo que es más realista.

13. Te veo tenso mi amor...deberías hacer un viaje al Caribe sin mí.
Eso mismo! Para ver a Curro! Si es que…

14. Qué suerte mi vida que tengas una secretaria tan guapa.
¡Ah, no! La secretaria mejor fea, hay que evitar tentaciones.

15.. ¿Más ropa?... no mi amor gracias... tengo lo suficiente.
“Gracias, cariño, necesito renovar el vestuario para estar guapa para ti”.

16. No mi amor, si todavía están bien los zapatos que me regalaste hace 3 años.
Me parto…

17. Mi vida que lindos son los pelitos que dejas en el jabón.
… y los chorritones de pasta de dientes en el lavabo, y las gotitas en la taza del váter. ¡Un hombre tiene que ser “un hombre”!

18. Mi cielo deberías llamar a tu ex...no seas ingrato.
… pero mejor no me lo cuentes…

19. Mi amor, cuando estés con otra por favor ponte condón, CUÍDAME.
Esto me recuerda una historia real de amor libre que vivió una amiga mía hace 25 años, nada menos. Un día os la tengo que contar, es muy curiosa. El caso es que tenían un pacto: en todas las relaciones con terceros usarían condón, y me lo contaba como si fuera lo más normal del mundo O_O.

20. Por favor cuando regreses del bar me despiertas para calentarte la comidita.
Benditos microondas…

21. No te preocupes amor si se te hace tarde.... ven mañana a dormir.
… aunque no sé si te dejaré entrar.

22. Mi cielo no te bajes por favor...yo cambio la rueda pinchada.
Jajaja! Esto ya es echarle mucha imaginación.

23. Mi amor, terminaste de comer? corre a dormir tu siesta yo recojo todo.
Falta algo fundamental: ponerle las zapatillas cuando llega a casa. Es algo que siempre me ha dejado muerta.


Después de leer este batiburrillo de deseos varoniles me acordé de la receta de mi abuela para tener eternamente contento a un hombre y que tu matrimonio no fallara (Lo de tener eternamente contenta a la mujer no se contemplaba, pero esa es otra historia). Había tres puntos fundamentales a tener en cuenta:

Ingrediente nº1: Siempre que tu marido “tenga ganas”, tienes que complacerle, pero si eres tú la que tiene ganas, se lo haces ver sutilmente para que no se sienta presionado, y si no se da por enterado, te aguantas.

Ingrediente nº2: Si él tiene una amante pero es discreto y tú puedes ir con la cabeza bien alta, no pasa nada.

Ingrediente nº3: Si no se gasta el dinero en el bar con los amigos, es un buen hombre y se lo puedes perdonar casi todo.

Claro, había que ver a mi abuelo, ¡era un bendito! Así cualquiera aceptaba estas normas, no teniendo que seguirlas. Pero el caso es que eran bastante realistas y reflejan muy bien el concepto de matrimonio que se tenía entonces (y eso que mi abuela era bastante "moderna", no creáis. ¿Qué pensarían las que no lo eran?). El caso es que a mí me parece que hemos ganado todos, incluso los hombres, ¿no creéis?